Primero existe un horario que realmente se puede ofrecer.
Las reglas y bloqueos determinan qué opciones llegan a quien quiere reservar.
Administrá solicitudes, confirmaciones y próximos servicios desde un mismo lugar, sin reconstruir cada reserva entre mensajes, calendarios y notas separadas.
Ver el circuito ↓
Tiene una persona, un horario, un recurso, un estado y un contexto operativo. PietroCal mantiene esas piezas relacionadas.
Las reglas y bloqueos determinan qué opciones llegan a quien quiere reservar.
El horario pasa a formar parte del circuito de reservas.
Las reservas quedan agrupadas en una vista pensada para operar.
Calendario, disponibilidad y recurso pueden seguir trabajando con esa ocupación.
La complejidad operativa queda de tu lado. La persona solamente tiene que entender qué está reservando, cuándo puede hacerlo y qué información necesita completar.

Cuando llega el momento de atenderla, también importa saber quién reservó, cuál es el estado, qué recurso utiliza y qué condiciones acompañan ese encuentro.
Por eso PietroCal trata la reserva como una pieza de trabajo y no solamente como un rectángulo ocupando una hora dentro de un calendario.
Nombre y datos de contacto quedan asociados a la reserva correspondiente.
Inicio y fin forman parte del registro y de la disponibilidad del recurso.
Solicitada, tentativa o confirmada: distinguí en qué etapa está.
Una reserva puede depender de una sala, espacio o recurso específico.